La identidad del espejo

Atesorado como símbolo y a la vez banalizado como objeto decorativo, el espejo se hace presente en la mitología, en la literatura y en las ciencias esotéricas. Desde hace por lo menos veinticinco siglos al más antiguo instrumento de la óptica se le atribuye la amplificación de una multiplicidad de poderes físicos y simbólicos. El espejo ha desempeñado un papel cardinal en la separación y en la reunión de hombres y mujeres. Su remisión al tema de la identidad, su movimiento fluctuante entre lo falso y lo veraz, a menudo ha planteado múltiples universos de referencia…

Mujer ante el espejo de Paul Delvaux
Mujer ante el espejo de Paul Delvaux

Los espejos existen desde civilizaciones muy antiguas, como la egipcia y la etrusca, siendo también una parte del ajuar cotidiano de los griegos y romanos.  El espejo ha ocupado también, desde siempre, un lugar importante en la mitología y las supersticiones de hombres y pueblos. El fenómeno de reflejar la imagen se ha identificado a menudo con el alma o espíritu, de ahí, por ejemplo, proviene la leyenda de que los vampiros, cuerpos sin alma, no se reflejen jamás en él. A veces se identifican con la propia identidad de la persona, de su mismo ser y existencia. Cuando alguien estaba a punto de dejar este mundo, era común en muchos lugares que se cubrieran los espejos, por temor a que el alma del moribundo pudiera quedar atrapada en ellos.

La imagen de Narciso

Las supersticiones con respecto a los espejos comenzaron cuando los primeros hombres vieron sus reflejos en los estanques y creyeron que eran espíritus o almas, o alguna parte esencial de ellos mismos, que también podía ser dañada. Romper esa imagen equivalía a lastimar a su otro yo. Los espejos despertaron la vanidad, la cual fue vista como pecado.

Eco y Narciso, pintura de John William Waterhouse (1903). Google Art Proyect
Eco y Narciso, pintura de John William Waterhouse (1903). Google Art Proyect

 

En la historia helénica, el joven Ameinias ama a Narciso pero es rechazado cruelmente por él. Como una forma de burlarse de Ameinias, Narciso le entrega una espada, que Ameinias utiliza para suicidarse ante las puertas de la casa de Narciso, mientras reza a la diosa Némesis, la diosa de la venganza, pidiéndole que Narciso un día conozca el dolor del amor no correspondido. Esta maldición se cumple cuando Narciso se enamora de su propia imagen reflejada en un estanque e intenta seducir al hermoso joven sin darse cuenta de que se trata de él mismo hasta que intenta besarlo. Entristecido de dolor, Narciso se suicida con su espada y su cuerpo se convierte en una flor, la cual se le llamó Narciso.

Reflejos de historia

Los primeros espejos que los seres humanos utilizaron eran espejos naturales, tales como la reflexión del agua. Este fue el impulso para la creación de espejos hechos por el hombre. Los primeros espejos fabricados por el hombre fueron hechos con roca obsidiana volcánica. Algunos de los espejos de obsidiana más antiguos hasta la fecha datan de alrededor de 6.000 a.C. en la edad neolítica, con un método de datación llamado datación por hidratación de obsidiana.

Los espejos más antiguos que se conocen fueron encontrados en Susa (Iran) datan del 1.500 a 2.000 años a C., eran de bronce tenian la forma de un disco pulido, se cogían por un mango. Los egipcios, hebreos, griegos, etruscos, romanos, tenian espejos que se elaboraban siempre con metal bruñido: cobre, bronce, plata, oro y eran muy difíciles de romper.

En Egipto se han encontrado en los “hipogeos” y tenían como función de iluminar el camino del difunto en las tinieblas, se los relacionaba con el culto de las diosas: Hator, Isis, Bés, y el dios solar Horus. Segùn una leyenda, los egipcios poseian dos espejos fabulosos, uno estaba situado en lo alto de un faro, y el otro se encontraba en lo alto del templo de Heliopolis, los dos enviaban los rayos del Sol para iluminar el altar del templo.

egipto1

Segun Plinio el Anciano, los espejos de cristal fueron inventados en Sidon (Fenicia), donde habían talleres en los que se fabricaba cristal, los cristales eran muy buscados a finales de la República y comienzos del Imperio. No se tiene ningun documento que hable del momento preciso en que fueron introducidos en Italia.

Arquímedes (entre 215 y 212 aC.) para defender la ciudad de Siracusa (colonia griega) contra la invasión romana, utilizó un sistema de espejos gigantes que concentraban los rayos del Sol, estos estaban enfocados hacia las velas de los barcos romanos, las velas prendieron fuego, la ciudad fue salvada. La leyenda de la defensa de Siracusa y de cómo Arquímedes derrotó a la flota romana utilizando estos espejos ustorios se convirtió en un debate encendido que ha llegado a nuestros días. Durante todos estos siglos ha habido célebres partidarios de que se trataba de una patraña, como el mismísimo Descartes, y por supuesto han existido importantes defensores de su efectividad.

Ibn Sahl era un árabe en el siglo X, a quien los estudiosos dan crédito de la creación de los primeros espejos parabólicos. España e Italia fueron los principales productores de espejos de vidrio desde el siglo X a través del Renacimiento.

En el panteón azteca también tenemos varios ejemplos como el dios Tezcatlipo-ca, “el Señor del espejo humeante”. Es uno de los dioses más antiguos del panteón y rige las hechicerías y los encantamientos. A él se le dedicaban los abundantes fenómenos parapsicológicos que ornaban el México antiguo. Su oscuro espejo humeante está relacionado con la Luna, y estaba hecho con hielo arrancado de la Tierra Primera “aún no alumbrada por el sol”.

También hay un pasaje relacionado con Quetzalcoatl, “la serpiente emplumada”. Este era un Rey de pureza intachable, por lo que los demonios, no pudiendo resistir tanta nobleza, deciden perderlo. Para ello le sitúan frente a un espejo negro, en el que percibe por primera vez su cuerpo, considerándolo feo e imperfecto. Sumido en la tristeza, los demonios aprovechan para embriagarle, y del espejo surge una figura femenina hecha de pura materia irradiante, que es su propia sombra o doble, y allí el Maestro pierde su pureza ascética.

En Francia durante el reinado de Louis XIV se creó la “Manufactura Real de espejos” en la abadia de Saint-Gobain, fue en esta época cuando el espejo se integró en la arquitectura, con la construcción de “La Galeria de los espejos” en el palacio de Versalles. En el siglo XVII el espejo en pintura ilustraba los temas de Venus, la Vanidad, simbolos de belleza y de seducción.

Las viejas tradiciones judías hablaban de un espejo que Dios otorgó al rey Salomón para que se convirtiera en el más sabio de los hombres. El rey de los judíos podía atisbar el futuro en él, y así, en efecto, también el espejo se convirtió, desde muy pronto, en un objeto mágico de adivinación, consultas y predicciones, no hay más que recordar, a título de ejemplo, el espejo de la bruja de Blancanieves o el espejo de los deseos ocultos de Harry Potter.

Escritores como Lewis Carroll usaron magistralmente la idea del espejo como entrada a un mundo inverso en la segunda parte de las aventuras de Alicia, en la novela llamada “Alicia a través del espejo”. Borges utilizó también el espejo asociado a la idea de la identidad perdida, por su fobia a ellos. De igual modo, el Espejo de la Sabiduría en el que se reflejan “todas las cosas del cielo y de la tierra excepto el rostro de quien se mira en él”, fue descrito por Oscar Wilde en el cuento “El pescador y su alma” o J.R.R. Tolkien con su espejo de Galadriel, capaz de mostrar el futuro.

La invención del espejo moderno se le atribuye con frecuencia al alemán Justus von Liebig, quien en el año 1835 perfeccionó las técnicas para la elaboración de los espejos. Justus von Liebig ideó una técnica en la cual se aplicaba una placa metálica sobre la parte posterior de un panel de vidrio pulido, a través de la reducción química de la naturaleza de la plata.

De-dónde-proviene-la-superstición-del-espejo-roto-y-los-siete-años-de-mala-suerte-620x481

La rotura de un espejo: sinónimo de mala suerte

Romper un espejo trae mala suerte. Esta creencia es común en todo Occidente cristiano, se sitúa entre las supersticiones más citadas y proviene para algunos del uso adivinatorio del espejo. En las sesiones de craptomancia de los antiguos griegos, la rotura del espejo anunciaba la muerte. Es probable, sin embargo que esta superstición obedezca a la idea de que la imagen reflejada en el espejo es el doble o el alma de quien los utiliza y que, en consecuencia, romperlo equivale a poner su vida en peligro.

La superstición que indica que si se rompe un espejo equivaldría a tener siete años de mala suerte es tan solo consecuencia de un preciso momento histórico, situado en la Venecia de finales del siglo XV y principios del XVI, en el que comenzó a ponerse de moda los grandes espejos realizados con vidrio y en los que se le ponía una lámina de plata en la parte posterior, haciendo que las personas y cosas situadas delante pudieran reflejarse. Venecia obtuvo el monopolio de los espejos de cristal, los cristaleros de Murano guardaban celosamente el secreto de su fabricación, estos espejos se caracterizaban por su forma cuadrada, rectangular u octogonal, los mas ricos tenían el marco hecho con madera de ébano, decorado con placas de plata, de cobre dorado y repujado.

La llegada del nuevo modelo de espejo a la vida de los ricos aristócratas venecianos hizo que fueran muchos los que quisieran tener uno bien grande y carísimo en los salones de sus palacetes. Y es precisamente el altísimo coste económico de esos espejos lo que hacía que se comparase su valor con el del salario de varios años de cualquier sirviente, por lo que se les advertía que tuvieran sumo cuidado a la hora de limpiarlo ya que en caso de romperse deberían trabajar sin cobrar a lo largo de los siguientes años.  Esto hizo que corriese la advertencia que se hacían los unos a los otros, convirtiéndose con los años en la superstición que ha llegado hasta nuestros días.

Hay montones de referencias a lo largo de la historia que han reflejado, nunca mejor dicho, la fascinación del ser humano por esa reflexión de la luz llamada espejo, con una mezcla de atracción, miedo y misterio que aún permanece activa en muchas culturas del mundo. Si se piensa bien, es cierto que es fascinante…

Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos
sino ante el agua especular que imita
el otro azul en su profundo cielo
que a veces raya el ilusorio vuelo
del ave inversa o que un temblor agita..

José Luis Borges

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s