Nobles y psicópatas

El tema de la psicopatía estuvo presente en la historia desde la Antigüedad pues ya en Babilonia aparece la preocupación por las personalidades anormales. El uso del término “psicópata” se comenzó aplicar en Alemania, durante las décadas finales del Siglo XIX, y en el año 1941 la noción del psicópata fue firmemente establecida con la publicación del libro “La máscara de la sanidad” por el doctor Hervey Cleckley. Además se cree que más del 1% de la población son psicópatas y que hasta el 4% de los líderes políticos y empresariales lo son. Presentamos a cuatro sádicos de alta cuna…

king-leopold-of-belgium-congo-genocide

Leopoldo II,  el genocida ambicioso

Rey de Bélgica de 1865 a 1909. Es uno de los mayores genocidas que ha conocido la Tierra, aunque sus barbaridades no son muy conocidas al tratarse de unas víctimas totalmente anónimas y sin ningún poder político ni económico: los congoleños. Aunque resulte verdaderamente difícil establecer el número exacto de muertos que pudo provocar el régimen de esclavitud que perpetró Leopoldo en su posesión particular en África, las últimas estimaciones de los historiadores nos indican que pudieron ser más de 10 millones de personas asesinadas directamente o indirectamente como consecuencia de las hambrunas o enfermedades durante el periodo de 1885 a 1908.

Todo esto empezó en 1885 cuando el rey Leopoldo II de Bélgica ávido de nuevos territorios para su pequeño país compró a título personal una parte del Congo tan grande como Europa, gracias a los buenos oficios del explorador inglés Henry Morton Stanley. Leopoldo bautizó a este nuevo territorio como État Indepépendant du Congo en uno de los mayores eufemismos de la historia.

Por esas mismas fechas el veterinario irlandés John Dunlop inventó unos tubos de goma llenos de aire para el triciclo de su hijo que revolucionarían el mercado de las bicicletas y del incipiente mercado del automóvil. Y precisamente en el ‘boom’ del caucho, Leopoldo acababa de adquirir su propio territorio personal precisamente rico en caucho, por lo que puso a trabajar de forma esclava a toda la población congoleña para sacar el máximo beneficio de sus plantaciones de caucho salvaje hasta ostentar durante varios años el monopolio en el mercado internacional.

amputated_congolese_youth

A partir de entonces instauró un régimen de terror ideado para obtener la máxima producción de caucho exportable sin tener en cuenta el coste humano. Las plantaciones en estado silvestre hacían necesario trepar a los árboles y los funcionarios del rey controlaban a los hombres haciendo rehenes a esposas y hijos hasta que aquellos cumplieran sus cuotas de producción. Si no lo hacían les cortaban las manos a sus hijos o mujeres. Las atrocidades cometidas bajo su régimen implicaban la esclavitud de la población nativa, la tortura, la mutilación y la matanza.

En 1906, la presión internacional obligó a Leopoldo a transferir el Estado Libre del Congo al parlamento de Bélgica. Eso sí, por esta “venta” el rey recibió en compensación nada menos que 110 millones de francos, fortuna que llega a nuestros días en manos de sus herederos

ivaniv-principal-k6IE-620x349@abc

Iván IV de Rusia, el loco imperialista

Nacido en 1530, Iván el Terrible es un personaje básico para entender la geopolítica del mundo durante siglos. Tanto es así que las repercusiones de su reinado han sido de gran importancia hasta la actualidad. Gran Príncipe de Moscú y primer zar de Rusia desde 1547 hasta su muerte en 1584. Su largo reinado estuvo marcado por la expansión de las fronteras rusas y su progresión de ser un estado medieval a un poderoso imperio.

La infancia del joven príncipe fue un infierno. Su padre, el rey Vasily III murió cuando Iván contaba con sólo tres años de edad. Cinco años más tarde su madre Elena fue asesinada por la nobleza, que ansiaba el trono. Iván quedó marginado por los boyardos (nobles), siendo humillado y apartado … el carácter de Iván se forjó en un ambiente hostil y en el continuo miedo a poder morir cada día.

Aunque dictó asesinatos indiscriminados a campesinos desde los doce años, fue un año más tarde cuando dio su primer golpe de autoridad. En mitad de una cena con los nobles, las tropas entraron en el salón a una orden de Iván y apresaron a Andrei Shuinski, un importante boyardo que aspiraba a derrocar al que sería el primer zar. Fue llevado arrojado a una jauría de perros de caza, que lo descuartizaron y devoraron vivo. De esta forma, el joven príncipe recreó uno de los pocos juegos de los que pudo disfrutar en su infancia. Su macabro entretenimiento consistía en arrojar perros desde las murallas del Kremlin para deleitarse viendo cómo perecían por el impacto, o mejor todavía, viendo como agonizaban en el suelo hasta morir.

La perturbada mente del Terrible se alimentaba del horror y el dolor ajenos. Muchos boyardos fueron aniquilados. Iván IV limpió la corte con sus métodos y se apropió de los bienes y riquezas de aquellos que caían en desgracia.

1464453327196580814

Pero si alguien sufrió a Iván fue el propio pueblo ruso, en buena parte por la creación de la Oprichnina, la policía política creada y controlada personalmente por el monarca. Sus miembros, los oprichniki, vestían trajes negros y cabalgaban sobre corceles igualmente negros. Portaban como símbolos una escoba (para limpiar Rusia) y una cabeza de perro (símbolo de la vigilancia constante). Controlados por el propio Iván, sumieron a Rusia en el pánico. Produjeron decenas de miles de ejecuciones arbitrarias. Enormes territorios fueron controlados por ellos… un tercio de Rusia quedó bajo su control, bajo el poder y la propiedad de Iván.

Los crímenes de la Oprichnina no tienen límite, y la crueldad de sus miembros es difícilmente comparable en la historia. Miles de personas fueron empaladas, ahogadas, estranguladas, azotadas hasta la muerte, quemadas vivas o incluso asadas (quemadas a fuego lento). Especialmente la nobleza fue casi aniquilada. La carnicería más famosa fue el capítulo de Novgorod, una ciudad que durante años sufrió especialmente la crudeza de la guerra por su cercanía con el frente. Viendo Iván que las gentes de esta ciudad estaban descontentas con él, la declaró ‘ciudad traidora’. La Oprichnina llegó a la ciudad y la arrasó hasta los cimientos. En la masacre de Novgorod murieron 60.000 personas cruelmente asesinadas

El mayor símbolo de la locura de Iván llegó en 1581, cuando mató a su propio hijo. Éste le recriminó los constantes maltratos a su mujer embarazada, El rey, ciego de ira, le golpeó en la cabeza con su bastón de hierro, y lo hizo con tal fuerza que le causó la muerte. Dicen que la muerte de su heredero acrecentó al límite su locura. Desesperado, ansioso, enfermizo… pasaba las noches gritando, arañando y golpeando las paredes de su cuarto, tirándose de los pelos y de la barba. Enloqueció por completo y se sumió en la más profunda tristeza hasta su muerte. Falleció tres años más tarde, en 1584.

Elizabeth-Bathory

Elizabeth Bathory, la condesa sangrienta

Detrás de ese inocente rostro que parece no haber roto un plato en su vida, se esconde la mujer que tiene el triste honor de ser la asesina más cruel y sanguinaria que el mundo haya conocido jamás. Y es que según relata el sumario de su juicio y sacado del diario que ella misma escribía, Erzsébet Báthory, conocida como la “Condesa sangrienta”, acabó con la vida de 612 mujeres jóvenes, de entre nueve y veintiséis años, para poder bañarse en su sangre y así mantenerse joven eternamente.

Nace en 1560 de un matrimonio entre primos de una de las familias más poderosas de Hungría. De pequeña sufre ataques epilépticos que posteriormente remiten con la edad. A los 13 años se queda embarazada de un sirviente al que castran y lo arrojan a los perros. Llegaría a tener el niño aunque se desconoce que fue de él.

Con 15 años se casa con un el Conde Ferenc de 26 años, un joven que no pasaba mucho tiempo con ella pues solía andar combatiendo en alguna de las muchas guerras de la zona. La existencia de la condesa se hizo tediosa y solitaria. Sin poder salir de su castillo por orden expresa de su marido. Tras los muros de su castillo, la condesa se rodeó de extraños sirvientes con los que practicó experimentos brujeriles y relacionados con la alquimia. Entre ellos, una bruja llamada Dorkó y su antigua nodriza, Jó Ilona, quien empezó a aconsejar a su señora el uso de la sangre para evitar los efectos del paso del tiempo. En aquel tiempo, Elizabeth ya empezó a martirizar a sus sirvientas con los más retorcidos métodos como cubrirlas de miel y dejarlas en medio de un jardín para deleite de los insectos o dejarlas en el frío invierno fuera mientras las congelaba con gélidos cubos de agua hasta convertirlas en auténticas estatuas de hielo.

La locura y sadismo de Elizabeth se desencadenó cuando una de sus desdichadas sirvientas le dio un desafortunado tirón de pelos mientras la peinaba. La bofetada que le propinó su señora le provocó una herida. La sangre le salpicó a Elizabeth en la mano quien fue pronto presa de la excitación al creer que la zona de la piel manchada se hizo más tersa y blanca. A la mente de Elizabeth volvieron las tétricas palabras de su nodriza que bajo la ilusión de que le ayudaría a retener su juventud, no dudó en desangrar a la torpe sirvienta y prepararse una bañera con su sangre en la que se sumergió.

Ese sería el primero de una larga lista de asesinatos, aunque no se conformó pues, para no frotarse con toallas que disminuyeran el efecto de la sangre, obligaba a otras sirvientas a lamerle el cuerpo. Y más les valía no mostrar rechazo ni repugnancia pues el castigo sería peor, como torturarlas hasta la muerte. Sus métodos de ejecución eran bárbaros y terriblespues torturaría a las chicas mientras las desnudaba, forzándolas a comer su propia carne, apuñalándolas con agujas en partes sensibles de la cara, genitales y otras partes de su carne. Bathory las torturaría durante semanas, y muchas morirían de hambre o serían quemadas o congeladas hasta morir.

Pero las jóvenes muchachas se fueron terminando y la sed de sangre de Elizabeth la llevó a cometer un grave error. Desesperada por conseguir sangre para sus baños la llevó a recurrir a chicas de la aristocracia. El rey Matías no pudo ya hacer oídos sordos a las historias dramáticas que llegaban de su pariente, por lo que hombres del rey, dirigidos por el palatino Thurzó, decidieron investigar el caso. Cuando atravesaron los muros del castillo se encontraron un horrendo espectáculo de cadáveres torturados, sangre derramada y a la propia condesa disfrutando de uno de sus depravados baños.

La sentencia hecha pública el 17 de abril de 1611 condenaba a Elizabeth Báthory a ser recluida de por vida. Sus cómplices fueron todos ejecutados. La condesa pasó los siguientes cuatro años enterrada en vida. Fue emparedada en su propio castillo, sin poder ver la luz del día, aislada completamente, con una sola rendija por la que recibía algo de comida. Moría el 21 de agosto de 1614.

vlad-tepes

Vlad Tepes, el cruel guerrero

Vlad III, conocido como Vlad Tepes o Vlad Draculea, fue el rey de Valaquia y pasó a la historia por empalar a sus víctimas haciendo verdaderos bosques humanos con ellos. A su vez también era primo de Elizabeth Báthory. Nació en Transilvania en 1431 hijo de Vlad II ‘El Diablo’ y Caballero de la Orden del Dragón, y Cnaejna de Transilvania. Su infancia fue bastante dura, recrudeciéndose cuando a la edad de 13 años fue entregado junto con su hermano Radu a los turcos como rehenes durante cuatro años. La razón por la que su padre le había entregado como rehén, era como garantía de que no iba a volver a atacar a los turcos. Aunque al romper su promesa, Vlad quedó ante una sentencia de muerte. Tuvo suerte pues el sultán que le había criado le perdonó la vida.

Cuando terminó su exilio tenía 17 años y al volver a casa descubrió que los boyardos habían organizado el asesinato de su padre, que murió apaleado, y de su hermano Mircea, al que quemaron los ojos y enterraron en vida. Los mismos turcos, aunque con los años volverían a ser enemigos, le ayudaron a conseguir que se le nombrase príncipe de Transilvania y rey de Valaquia. En 1456 empezó a reinar en el sur de Rumanía.

Como venganza al asesinato de su padre y hermano, preparó una cruel venganza contra los boyardos el domingo de Resurrección de 1457: el empalamiento.  La muerte por empalamiento es una de las peores formas para morir, habitualmente era una muerte lenta y dolorosa. Para realizar esta tortura Vlad normalmente ataba cada pierna de la víctima a un caballo, los cuales tiraban del cuerpo hacía la estaca forzándose a entrar en el cuerpo. La punta de la estaca estaba engrasada y se tenía el cuidado de que la punta no estuviera muy afilada, para que la víctima no pereciera demasiado rápido y aumentara el dolor desgarrado en lugar de perforando. Normalmente la estaca era introducida al cuerpo por la nalga atravesando el cuerpo hasta salir por la boca. Sin embargo otras víctimas eran empaladas a través de orificios en el abdomen o el pecho. En los casos donde se empalaba a niños, eran empalados por el pecho de sus madres, los registros indicaban que las víctimas eran empaladas en tal posición que sus cuerpos terminaban colgando cabeza abajo.

Se cuenta que cuando el ejército invasor turco se topó con los campos de empalados de Vlad Tepes, fue tal el terror que les produjo la visión de 20.000 prisioneros turcos empalados en las orillas del Danubio, que en 1461 Mohammed II, el conquistador de Constantinopla, regresó a dicha ciudad totalmente aterrado. Este desagradable paisaje es recordado en la historia como “el Bosque de los Empalados”.

Aunque el empalamiento era el método de tortura preferida de Vlad Dráculea, este no era su único medio. La lista de torturas empleadas por el cruel príncipe se lee como un inventario de las herramientas del infierno: clavos en las cabezas, cortar extremidades, ceguera, asfixia, quemaduras, cortes de la nariz y orejas, mutilación de órganos sexuales (en especial en el caso de mujeres), despellejar a personas, exposición a los elementos o animales salvajes y quemar vivo a prisioneros. Nadie era inmune a la atención de Vlad, entre sus víctimas había mujeres, niños, campesinos, grandes señores, embajadores de potencias extranjeras y comerciantes. Sin embargo gran parte de sus víctimas provenían de mercaderes boyardos de Transilvania y de su propia Valaquia.

Tras varios años de no pagar tributos a los turcos, Vlad decidió alzarse contra ellos. Los turcos pretendían también subir al trono a su hermano Radu, quien había vivido con los turcos desde niño. Entre intrigas, trampas y falsificación de documentos, los turcos toman preso a Vlad en 1462. No se sabe muy bien por qué en 1474 se libró de su prisión y tomó parte en la batalla de Vaslui contra los turcos. En 1476 subió de nuevo al trono de Valaquia. Unas semanas más tarde, un contingente turco sorprendió a su guardia, que sólo constaba de 200 hombres, y le dieron muerte. Fue decapitado y su cabeza fue enviada a Estambul y exhibida públicamente clavada en una estaca.

El terror que esta historia conlleva, es esencial para comprender las fuerzas sociales y políticas de la región durante el siglo XV, es la historia de la lucha para obtener el control de Valaquia, que yacía entre las dos fuerzas de Hungría y el Imperio Otomano. Por más de mil años Constantinopla era un bastión de protección del Imperio Bizantino o el Imperio Romano Oriental, bloqueando al Islam el acceso a Europa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s